Por Borja Gómez de Lucas
El antijudaísmo cristiano es la discriminación y la hostilidad de los cristianos y de sus iglesias hacia los judíos basada fundamentalmente en argumentos religiosos. En la segunda mitad del siglo XIX el antijudaísmo cristiano enlaza con el antisemitismo contemporáneo, que se alimenta a su vez de los mitos y libelos antijudíos elaborados durante los siglos anteriores. En el catolicismo el antijudaísmo se mantuvo como doctrina hasta el pontificado de Juan XXIII (1958-1963)
Juan Crisóstomo, quien en sus sermones les adscribía todo tipo de perversiones y los equiparaba con el demonio. La violencia antijudía, que había comenzado con la persecución de los judíos durante la Primera Cruzada cien años antes, se extendía por Europa. Las acusaciones fueron tales que se promulgo la Constitutio pro iudaeis por el papa Inocencio III en 1199 donde el cristiano debería proteger tanto a los judíos como sus propiedades pero que no se cumplía.
